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Tiempo, amor, memoria: en busca de los orígenes del comportamiento

by lmolinos on 15, novembre, 2012

¿Cuáles son las conexiones físicas entre los genes y el comportamiento? ¿Cuál es la cadena de reacciones que conduce desde un solo gen hasta un ladrido, una risa, una canción, un pensamiento, un recuerdo, la acción de orientarse hacia la luz, o de levantar una mano o un ala? Los primeros científicos que investigaron estas preguntas fueron los que descubrieron de qué estaban hechos los genes, átomo por átomo. Seymour Benzer fue uno de ellos.

Seymour Benzer  nació el 15 de octubre de 1921 en Nueva York y estudió física en el Brooklyn College. Obtuvo el doctorado por la Purdue University en 1947. Como estudiante de posgrado, trabajó en el desarrollo de semiconductores, un trabajo que desembocó en la invención del transistor. Sin embargo, mientras trabajaba, leyó el libro de Erwin Schrodinger  ¿Qué es la vida?  y quedó cautivado por la idea de aplicar conceptos físicos a problemas biológicos.

Cuando Benzer inició su investigación a principios de los años cincuenta, los genetistas consideraban que los genes eran unidades indivisibles ensartadas en los cromosomas como “perlas en un collar”. Sin embargo, Benzer sostenía que cada gen estaba compuesto por segmentos diferenciados que podían reunificarse en nuevas combinaciones cuando dos individuos se apareaban y logró probarlo científicamente, una difícil tarea. Esto verificó el modelo de James Watson y Francis Crick del ADN.

Más tarde, Benzer pasó a estudiar cómo afectan los genes a la conducta, utilizando la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) como modelo. Él y sus estudiantes identificaron moscas de la fruta con comportamientos inusuales y las criaron para formar nuevas variedades. En un primer momento seleccionaron las moscas mutantes que eran indiferentes al paso del tiempo e identificaron los genes asociados con esta conducta alterada. Posteriormente, identificaron los genes relacionados con el cortejo y apareamiento y, por último, los genes que constituyen la base física de la memoria.

Jonathan Weiner, escritor de divulgación científica y ganador del Premio Pulitzer por El pico del pinzón,  narra brillantemente en este libro -parte biografía, parte emocionante historia de detectives científicos- la aventura intelectual de estos físicos y biólogos que trataron de vislumbrar los fundamentos de la experiencia de cualquier ser vivo: Tiempo, amor y memoria.

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